Hernández, al frente en unas elecciones de Honduras cuyos resultados desconoce Nasralla
Iroska Elvir le seca la frente a su esposo, Salvador Nasralla, candidato opositor a la presidencia de Honduras, el 29 de noviembre de 2017 en Tegucigalpa © AFP Orlando Sierra

Tegucigalpa (AFP) – El presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, aspirante a la reelección, tomó una ligera ventaja el miércoles en el escrutinio de los comicios realizados el domingo ante su rival el izquierdista Salvador Nasralla, quien advirtió que no acepta los resultados divulgados por el tribunal electoral.

Las nuevas cifras difundidas en la página del Tribunal Supremo Electoral (TSE), con 82,89% de las actas escrutadas, daban 42,21% de los votos a Hernández, del derechista Partido Nacional (PN), frente a 42,11% de Nasralla, de la Alianza Opositora Contra la Dictadura.

«¡Ya ganamos, ya ganamos!», gritaban eufóricos unos seguidores del presidente, quien tomó ventaja en el escrutinio por primera vez el miércoles desde que se divulgaron los primeros resultados en la madrugada del lunes, cuando Nasralla tenía una ventaja de cinco puntos.

En diferentes lugares de la capital estallaron manifestaciones de seguidores de uno y otro candidato para celebrar un triunfo o denunciar fraude.

Nasralla, un popular presentador de televisión de 64 años, declaró en la noche del miércoles que no acepta los resultados divulgados por el «tramposo tribunal electoral», al que acusó de manipular resultados para favorecer a Hernández, de 49 años.

Su reclamo contra el tribunal se produce tras una jornada en la que el sistema informático del TSE sufrió una caída de cinco horas y varias caídas breves.

«No reconocemos los resultados porque hoy (miércoles) se cayó el servidor (del TSE) y empezaron a entrar cosas que no podemos permitir, actas que no están firmadas y ustedes lo pueden verificar, son actas violentadas, no tienen firma de los representantes en las mesas», aseguró el aspirante opositor.

El magistrado del TSE Marco Ramiro Lobo dijo a Radio América que tales caídas eran inexplicables, ya que se habían realizado cuantiosas inversiones en el sistema informático del tribunal.

«Tengo dudas porque curiosamente hoy, que cambio la tendencia, el sistema de computo del TSE ha comenzado a fallar», dijo Lobo.

– Pacto de la OEA –

En medio de la tensión, el responsable de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), el expresidente boliviano Jorge Quiroga, había alcanzado el miércoles un pacto con los dos candidatos en el que se comprometían a aceptar el resultado electoral y a llamar a sus seguidores a esperar el cómputo con calma.

Sin embargo, Nasralla afirmó que el pacto con la OEA «no tiene validez porque no voy a aceptar que introduzcan actas adulteradas».

El departamento de Estado estadounidense también llamó a los dos candidatos a respetar los resultados electorales.

La lentitud del conteo genera incertidumbre entre los hondureños: muchos se preguntan por qué, tres días después de los comicios, siguen sin saber quién gobernará el país por los próximos cuatro años.

«En otras elecciones, a esta fecha ya sabíamos quién era el ganador, esta vez no. ¿Estarán tramando algo?», cuestionó José Rosendo Rosales en el parque Las Mercedes, frente a la sede del Congreso.

Indignado con el cambio de resultados, Nasralla llamó a sus seguidores a las calles a defender lo que consideró su victoria electoral.

– Dimes y diretes –

Consultado por los periodistas sobre las críticas de Nasralla, el presidente del TSE, David Matamoros, defendió el trabajo de la institución. «No haríamos bien en entrar en dimes y diretes con ningún candidato. Si tiene inquietudes, lo podemos atender con mucho gusto para resolverlas», expresó Matamoros.

Entre tanto, Reinaldo Sánchez, presidente del PN, de Hernández, pidió a sus correligionarios esperar el resultado en calma e insistió en que esto no se acaba «hasta que la última acta esté escrutada».

La socióloga Mirna Flores, de la Universidad Nacional, advirtió que el proceso electoral generó un descrédito para las instituciones que permitieron la candidatura de Hernández.

«En este país, los ciudadanos estamos dejando de creer en las instituciones: una Corte Suprema de Justicia aprueba la reelección, un Tribunal Supremo Electoral acepta la inscripción de un presidente cuando es ilegal y ahora esta institución no tiene legitimidad ante muchos ciudadanos porque creen que se está tramando un fraude electoral», dijo a la AFP el sociólogo de la Universidad Nacional Eugenio Sosa.

Igualmente, el activista Jorge Yllecas, del Frente Patriótico para la Defensa de la Constitución, apuntó a la pérdida de credibilidad del TSE.

«Hoy tenemos un Tribunal Electoral sin credibilidad, responsable de esta crisis por actuar como un subalterno del presidente, debió salir a desautorizar al presidente cuando se declaró ganador y luego cuando lo hizo Nasralla. Ha creado una crisis, una confrontación que puede tener consecuencias fatales», advirtió a la AFP.